25 SS GASTRONOMIKA

22 A finales de los 90, durante esa gran etapa que pasé en el restaurante Jean Luc Figueras, ya era conocedor de la figura emergente de Rafael García Santos y de su guía, ‘Lo Mejor de la Gastronomía’, y su creciente influencia. Fue en 1999 cuando Jordi Butrón, chef pastelero de Jean Luc Figueras, me propuso acompañarlo a la primera edición del Congreso. Cuando llegamos al Kursaal, nos tocó hacer la ponencia justo detrás de un señor francés con un gran gorro, que luego descubrí que era Marc Veyrat. En 2004, estando ya en elBulli, fui de ayudante de Ferran, Albert y Oriol a un congreso nuevo en Barcelona, BCN Vanguardia, que organizaba una señora llamada Roser Torras, y allí conocí a Heston Blumenthal, Grant Achatz o Alex Atala. Años más tarde fue Ferran quien me propuso ir a trabajar con Roser Torras e incorporarme al equipo de Grup GSR, creando con ella un equipo de producción de cocina al que, con los años y las incorporaciones, fuimos dando nuestra personalidad y el sello de cómo nos gusta hacer las cosas. Pero el gran reto fue en 2009: darle la vuelta al congreso de San Sebastián y crear un nuevo proyecto con Javier Yurrita e Iñigo Iribarnegaray, además de todo el equipo de El Diario Vasco y Grup GSR. Desarrollo de contenidos innovadores, incorporar a países invitados, nuevos formatos de ponencias, chefs desconocidos con proyección, pasteles explosivos y voladores para el espectáculo final... La exigencia cada vez era más grande, pero jamás bajamos el pistón y hemos seguido, año tras año, generando nuevas ideas. Este congreso representa para mí y para el equipo de GSR una cima profesional y, a la vez, un constante reto para mejorar y sorprender. La planificación, las necesidades de los chefs, el montaje de las cocinas, tantas cosas... En la primera etapa del Congreso no se cocinaba en el Auditorio. En 2009, y tras la experiencia de otros congresos que hacíamos en Grup GSR, lo implantamos finalmente en San Sebastián. Otra gran evolución, un verdadero desafío, fue cuando a Roser se le ocurrió dar degustaciones de lo que se cocinaba en el escenario a los congresistas, en tiempo real, y hablamos de 40 chefs y más de 500 congresistas, un montaje de alta complejidad y sin mesas, con poca luz y escaleras. No hacía falta la calculadora para ver la enorme dificultad. Pero como siempre, con planificación, voluntad de hacer las cosas y colaboración de los chefs, lo conseguimos. Al final, tuve que darle la razón a Roser. Durante estos últimos años, el Congreso ha seguido vivo y siempre con novedades: los homenajes a grandes chefs, los premios y tantas otras cosas. Hemos ido creciendo, aprendiendo y evolucionando mano a mano todo el equipo y, sin duda, así seguiremos. Jordi Parra Director de Eventos y chef ejecutivo de Vocento Gastronomía San Sebastian Gastronomika, el reto Hemos ido creciendo, aprendiendo y evolucionando mano a mano todo el equipo y, sin duda, así seguiremos” n aquella primera edición de este Congreso, allá por el año 1999, dos concursos se colaron entre las ponencias, actividades y cenas oficiales, y fueron el Campeonato de España de Tortilla de Patatas y el Campeonato de Gin-Tonic. Dos certámenes diversos, el primero con mayor continuidad que el segundo, pero que suponían los cimientos para una parte muy importante en el San Sebastian Gastronomika que hoy conocemos. Y es que gracias a los concursos y campeonatos, en Donostia hemos disfrutado, hemos catado y hemos degustado, pero también hemos conocido jóvenes valores de la cocina o la sumillería sobre los cuales luego se ha hablado mucho. Porque en el Kursaal despuntaron jóvenes cocineros como Jordi Cruz, pero también se quiso premiar los mejores pintxos y tapas o se intentó batir en más de una ocasión el récord Guinness de botellas abiertas por minuto, que estaba en 21. Con el tiempo, irrumpieron nuevos concursos y desaparecieron otros. Muchos de ellos sirvieron, a su vez, para reforzar ese espíritu que tiene San Sebastian Gastronomika de llegar no solo a los congresistas, sino también a una ciudadanía que si, así lo desea, puede ser jurado popular en muchas de estas pruebas. Es el caso, por ejemplo, del Concurso Nacional de Parrilla, toda una referencia a nivel estatal por el prestigio y reconocimiento que supone ostentar este galardón. El miércoles al mediodía, la terraza del Kursaal se convierte en un gran asador en el que sobre las parrillas se asan esas txuletas que aspiran a convertirse, al menos por un año, en las mejores del país. Los concursos relacionados con la gastronomía han sido una constante en las 25 ediciones de San Sebastian Gastronomika. Concursantes y los jurados profesional y popular han disfrutado en primera persona de estas experiencias # Dos concursos, el de tortillas y el de gin-tonics, estaban en el primer programa, el del año 1999 Los concursos han servido también para reforzar esa vocación del Congreso de abrirse a la ciudadanía De la tortilla y el gin-tonic, a la txuleta y la tarta de manzana Texto: Maialen Soroa Fotos: Gastronomika y El Diario Vasco E Los concursos del Congreso

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